El notario del siglo XXI

Hay un tipo en Bélgica que recibe en casa pizzas que no ha encargado. Pizzas y también hamburguesas o kebabs, aunque de esto menos. Los envíos se repiten desde hace años y son casi diarios y a cualquier hora, incluidas las dos o tres de la madrugada, que no son horas de recibir nada. La... Leer más →

De paso (memoria de Luis Eduardo Aute)

 El piso, durante los días de confinamiento, se comporta como el mar. Devuelve mucho de lo que antes se había tragado. Cosas que uno creía perdidas hace años no dejan de aflorar a fuerza de ordenar y reordenar altillos y armarios por culpa de la reclusión. Entre esas cosas que han vuelto hay un autógrafo... Leer más →

Los días felices

Mi último síndrome respiratorio lo diagnosticó en 2012 un doctor que pasaba la edad de jubilación y consultaba en su casa, que pillaba de paso a la mía. Lo llamé por asegurar que estuviese y al salir del despacho lo visité solo por procurarme algún remedio para los primeros síntomas, a los que quité toda... Leer más →

El caballo

Mamá me aleccionó contra las drogas con un libro. Nada de discursos ni de diálogos de tú a tú sobre el asunto. Encargó una novela al Círculo de Lectores y me la dio a leer. Yo Chirstiane F., la historia de una niña alemana de mi misma edad, trece, la edad que yo tenía entonces,... Leer más →

Música para viento

Hoy he visto por televisión la ceremonia de jura de los ministros del nuevo gobierno. Es un acto con el que todo el mundo está muy familiarizado ya, porque la prensa gráfica siempre cubre las juras con profusión de detalles y después les saca partido como espectáculo y producto de telerrealidad. Hay que caminar unos... Leer más →

A veces en libros

A veces compro libros que fueron de otra persona. De segunda mano. A veces esos libros traen signos de la antigua propiedad. Una fecha, un apunte, un papel, un número. Esas cosas, cuando aparecen, al libro lo multiplican, lo convierten en varios, en dos al menos: la obra misma, el libro que uno tiene en... Leer más →

Ensayo sobre el voleibol (I)

Recibí clases de voleibol dos horas a la semana durante cuatro meses. De febrero a junio de 1983, cuando hacía el quinto curso de EGB. Lo normal hubiese sido empezar en septiembre, con el curso, y no en febrero, pero en febrero cambiamos de ciudad y de colegio y mamá pensó, y yo también, que... Leer más →

La vista (y III)

Cuando llegué al control de acceso al Tribunal Supremo, para mi vista de septiembre, hube de superar un escáner aeroportuario y entregarle dos títulos al policía del mostrador: el documento de identidad y el carnet que me acreditaba como abogado. En el Supremo, por muy abogado que seas, solo puedes entrar si te espera alguien... Leer más →

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