Catorce

A las tres y cuarto bajé a comer algo. A esa hora en Europa, y en casi cualquier lugar que no sea este, la gente bajaría a cenar. Pedí una cerveza y me apañé con el pincho, un combinado con muestras de tortilla española y de ensaladilla rusa y un dado de queso rebozado y... Leer más →

Insomnio con nota al margen

Dos veces fui padrino de bautismo y en las dos hube de renunciar de viva voz a Satanás para que el oficiante pudiese proceder con los ritos sobre el bebé recipiendario. Renunciais a Satanás? Me lo preguntaron a bocajarro, con tratamiento de segunda persona del plural como si yo fuese el Rey, uno y muchos... Leer más →

Sándwiches

Una noche en Mondariz cenamos en un restaurante que estaba sobre el río Tea, en el que además de dar de comer vendían libros. Fue en el último agosto, antes de la pandemia. Los libros eran treinta o cuarenta, nuevos, con su precio etiquetado, y estaban dispuestos en un stand con el que te dabas... Leer más →

Auguste Dupin

Aquellos tipos eran cuatro y mayores que yo. Vestían de negro. En todos los colegios y en los institutos había siempre algunos que vestían de negro y se hacían notar solo por eso. Estos cuatro iban de negro porque eran punkis. Punkis pero no mucho. Cresta a veces, otras no, y anagramas y leyendas escritas... Leer más →

El notario del siglo XXI

Hay un tipo en Bélgica que recibe en casa pizzas que no ha encargado. Pizzas y también hamburguesas o kebabs, aunque de esto menos. Los envíos se repiten desde hace años y son casi diarios y a cualquier hora, incluidas las dos o tres de la madrugada, que no son horas de recibir nada. La... Leer más →

De paso (memoria de Luis Eduardo Aute)

 El piso, durante los días de confinamiento, se comporta como el mar. Devuelve mucho de lo que antes se había tragado. Cosas que uno creía perdidas hace años no dejan de aflorar a fuerza de ordenar y reordenar altillos y armarios por culpa de la reclusión. Entre esas cosas que han vuelto hay un autógrafo... Leer más →

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